29.1.11

¿Predicamos a Jesús? (29)

Estoy suscrito desde hace años a la lista de correo de cristianismo primitivo, una increible página que os recomiendo leer, ayer me llegaba este escrito, y creo que útil su difusión.
Es un texto "incomodo", pero pensaba, como tantas veces fue "incomodo" nuestro Señor con los religiosos.
Solicite permiso a nuestro hermano para reproducirlo, y amablemente me lo dió. Así que aquí lo tenéis:


¿Predicamos a Jesús?

Sé que lo que escribo aquí es bastante duro y que como siempre me causará más de un problema, pero espero que sea de provecho.

Como joven católico romano fui educado en las tradiciones de dicha institución religiosa. Sin embargo vivía como me parecía. Fue la lectura reiterada y casi a diario de la Biblia, y particularmente de los Evangelios, entre 1983 y 1989, la que me llevó a poner mi confianza y mi esperanza en Jesús, una noche de diciembre de 1989. Jesús: al que descubrí como Persona en las páginas de ese maravilloso Libro. Tras esto comencé a asistir a una iglesia evangélica carismática de Madrid cuyo pastor era un joven sueco. Fue allí donde poco antes de mi decisión con Jesús confesé públicamente a Cristo como salvador y fui bautizado por inmersión en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Sin embargo desde un primer momento pequé muy gravemente contra Dios al aceptar -yo, que había dejado el papismo y sus doctrinas falsas al beber de la fuente de agua pura que es la Biblia- toda una serie de convenciones humanas y doctrinas antibíblicas como la "confesión positiva" y la "teología de la prosperidad" de las que fui partícipe en dicha congregación. Me sometí así a las locuras de un pequeño papa evangélico que predicaba cualquier cosa menos la Buena Noticia de Jesús, y hoy en día por lo que contaré después sinceramente me pregunto si personas así realmente conocen o han llegado a conocer alguna vez al Jesús del Nuevo Testamento o al falso Jesús del "establishment" de algún grupo religioso particular.

En todo caso este majadero sueco, que entonces presumía de profeta, de haber visto en visión a Jesús y cosas similares, y que hoy en día se autodenomina "apóstol" según leo en la web de su iglesia, desde que hace 15 años que dejé el mundillo carismático ha pasado ya por varias "modas espirituales" más. Todo ello con el objetivo de estar siempre a la "última", tal y como dijo el apóstol:

"...siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad" (2ª Timoteo 3:7).

Jesús nuestro Maestro nos dijo:
"...porque por el fruto se conoce el árbol" (Mateo 12:33)

¿Cómo me atrevo a hablar así de este personaje? ¿Cómo me atrevo a juzgar no a él, sino su ministerio? ¿Cuál es el fruto de ese lunático y su predicación antibíblica? Que cada vez que contacto con alguno de los jóvenes de aquella época, en el 90% de los casos han abandonado completamente al Señor. Hasta algún familiar mío terminó tan mal que ya no quiere ni que le mencione a Jesús. El último caso, que me lleva a escribir estas líneas, es el de entonces un joven majísimo que nació en una familia cristiana (por respeto a él no voy a dar más datos) y que estuvo muy implicado durante años en la iglesia de este sueco, y fue muy querido por todos nosotros y con el que recientemente he contactado: Me confesó que ahora lleva una vida de homosexual, que no quiere saber nada de "cristianos", y que es feliz así.

La pena e impresión profunda que me causó esta confesión, ya la he experimentado antes en varios casos similares de ex-miembros especialmente de iglesias carismáticas. Es como un puñal que me clavasen en el corazón.

¿Le predicó este pastor -como era su obligación- a Jesús? Yo creo que NO. Y que dará cuentas en el día del Juicio a Dios
"Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar" (Mateo 18:6).
 Basado en mi experiencia de esos 5 primeros años de mi vida como cristiano evangélico en la congregación madrileña de ese sueco y alguna de sus filiales en Asturias (España), concebí este artículo que les aconsejo leer: titulado "Iglesias sectarias (Link)".
Criticamos a los carismáticos extremos, pero.... podemos también estar en una igesia llamada "Bíblica" donde se predique la Biblia cada domingo, y sin embargo nunca se hable de Jesús: de la Persona de Jesús, del único mediador: Jesucristo HOMBRE. El Jesús cercano y real del Evangelio, ese Hombre con todas las letras que nos deslumbra, que vence al mundo y que llena de esperanza y de amor nuestras vidas.

¿Conoce el lector a Ese Hombre llamado Jesús?

Podemos pasar meses en una buena iglesia evangélica oyendo una enseñanza sobre el libro de los Números o sobre el Evangelio de Juan, pero si Jesús no brilla en cada frase, en cada enseñanza, desde mi punto de vista es vano. Si lo que predicamos es una forma de fe según una tradición evangélica o protestante o la fe de una denominación, en vez de al Hombre Jesucristo (sí: que es además Hijo de Dios, Uno con el padre, que es Dios), es vano y daremos como pastores, maestros o responsables de iglesias, cuentas al Dios Santo:
"Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación" (Santiago 3:1).
Si un pastor pierde el tiempo en decirle a la gente como pensar, vivir, vestir, comer, votar, que ver o no en la tele.... pero no predica a la Persona de Jesús: ¡Ay de esa congregación! Creo que es más beneficioso pasar el domingo por la mañana paseando en familia o descansando en la cama, que estar perdiendo el tiempo así.

Fácil es decir ahora, pensando en este joven hoy hombre homosexual (al que sigo queriendo igual que antes): "nunca fue cristiano", "nunca conoció a Jesús...." Fácil es ahora juzgarle. Yo sencillamente le dije a este hombre que no es que nunca hubiese conocido a Jesús, sino que NUNCA SE LO PREDICARON.

Yo prefiero, si se trata de apuntar con el dedo o buscar culpables, además de nuestra responsabilidad individual, denunciar a esos falsos maestros y a esta pandilla de sinvergüenzas vividores que han hecho del cristianismo evangélico un circo donde se da un bonito espectáculo pero no se predica a Jesús. El juicio para ellos es terrible:
"...!Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán..." (Jeremías 23:1-3).
El cristianismo evangélico ha sido secularmente invadido e inflitrado por ideas romanistas, por ideas mundanas, masónicas, etc. pero lo peor es cuando no se predica a Jesús. Cuando Jesús aburre o brilla por su ausencia. Resulta curioso que en la mayoría de las iglesias evangélicas hoy en día nunca se predique el Evangelio. El Evangelio es Una Persona: El Evangelio es Jesús.

Si bien hay bastantes cosas de los dichos y de la vida de Lutero que me repugnan, hay una idea suya que comparto plenamente: La Biblia no existe porque exista la Iglesia, ni la Iglesia existe porque la Biblia exista. La Biblia y la Iglesia existen porque existe el Evangelio. El Evangelio, repito, es una buena noticia, esa Buena Noticia es el Hombre Jesús. La Biblia y la Iglesia no tienen sentido sin Jesús.

"¡...ay de mí si no anunciare el Evangelio!" (1ª Corintios 9:16).

El Evangelio es Jesús.

Dios te bendiga.

Autor del estudio: J. P. V.
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