6.1.11

Los Reyes de Oriente, un respeto (6)

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará a mi pueblo Israel (Miqueas 5:2 y Mateo 2:6)

En esta mañana de Reyes, que en mi país se celebra todavía con fuerza, quiero pensar en esos reyes magos, en el 2.008 escribí sobre los regalos que hacían, me gustó releerlo y meditar sobre ello.

Pero hoy no quería escribir sobre ello, sino sobre ellos.

En principio, como muchos sabéis en la Biblia no nos habla de reyes sino de "magos", el relato más extenso está en Mateo 2, tampoco sabemos sus nombres, ni siquiera si eran tres. Pero si sabemos algunas cosas, y otras quizás podemos deducir:

- Cuando se referían a Oriente, sin duda estaban hablando de la antigua Babilonia y Persia. Me entusiasma este mapa interactivo en que se ve la evolución de los imperios en lo que entonces erá el "mundo conocido", es tremendamente esclarecedor y si no lo conoces te sugiero que le des un vistazo, te gustará (link)

- Cuando se refieren a Magos, evidentemente no habla de magos que sacan un conejo de la chistera, en realidad están hablando de "sabios" hombres que dedicaban su vida al estudio, astronomía, matemáticas, escritura, pero también las cosas de Dios -ahora lo veremos-. Aquella zona había sido el "centro del mundo" y del saber. Incluso Jerusalem cayo bajo la autoridad de Babilonia, bajo el imperio de Nabuconodosor porque el Señor lo permitió durante 70 años: los "higos buenos" fueron llevados a Babilonia, es de entonces la historia de Daniel, y los jovenes que no doblaron sus rodillas -Sadrac, Mesac, y Abdednego- Daniel entendido en sueños y profecías llego a ser muy importante en el reino, y no me cabe duda que dejo muchos de esos escritos, de las profecías que el Señor le dió, me conmueve pensar que centenares de años después, por la misericordía de Dios, algunos de esos estudiosos tuvieron el privilegio de conocer las profecías, interpretarlas, y llevar y "abrir sus tesoros" a nuestro Rey:
"¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle."
- Y esto nos sorprende, que hubiera un conocimiento profundo de las cosas de Dios, aún antes del "pueblo elegido", pero así era, y asi nos lo cuenta la Palabra, de hecho el mismo Abraham rinde el diezmo de Dios, al "Rey de Salem" (figura de Cristo), y nuestro mismo Señor no es sacerdote según el ordén de la casa de Aarón, sino de Melquisedec. Sacerdote Eterno, un sacrificio, una vez y para siempre.

- Y aún hay más, en esa tradición de conocedores de las cosas del Señor, en Números hay un pasaje increible, cuando el pueblo del Señor a cruzado a la tierra prometida, están alojados en sus tiendas, en el perfecto ordén del Señor, y el pueblo de aquella tierra les tiene gran temor, Balac, rey de Moab, manda a llamar a un Balaam para que los maldiga, y este tras el episodio con su asna, no puede sino bendicir al pueblo del Señor por tres veces, en una de ellas dice:
"Cuando vio Balaam que parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto;
y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él.
Entonces tomó su parábola, y dijo:
Dijo Balaam hijo de Beor,
Y dijo el varón de ojos abiertos;
Dijo el que oyó los dichos de Dios,
El que vio la visión del Omnipotente;
Caído, pero abiertos los ojos:
¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob,
Tus habitaciones, oh Israel!
Como arroyos están extendidas,
Como huertos junto al río,
Como áloes plantados por Jehová,
Como cedros junto a las aguas.
De sus manos destilarán aguas,
Y su descendencia será en muchas aguas;
Enaltecerá su rey más que Agag,
Y su reino será engrandecido."
Sigue en Números 24

El que "oyó los dichos de Dios, el que vió la visión del Omnipotente" tremendo!. Esos magos de Oriente, son hijos de esa tradición, los primero que se postrarón y adorarón a nuestro Rey, a quien venía a partir la historia, a traer Salvación, ese día en que las tinieblas tenían que retroceder ante la Luz, Emmanuel: Dios con nosotros. Aleluya!

Así que cuando los veaís en esos camellitos en el Belen, o en esas tantas veces absurdas cabalgatas, recordarlo: los magos de Oriente, un respeto!

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