26.1.11

Cristianismo y fuego (26)

No es la primera vez que utilizo en un post uno de los magníficos mapas interactivos de "Maps of war".
En está ocasión quiero poneros un video sobre el avance de las religiones en la historia:


Es particularmente interesante, y se pueden observar algunas cosas curiosas, las religiones han estado tradicionalmente asociadas a un territorio o nación, y su expansión ha estado ligada a la conquista y el dominio que sobre otras culturas han ejercido, la inmensa mayoría de las veces por la fuerza.

Lo vemos en esas "manchas" avanzando uniformemente como aceite, fruto de la violencia o el dominio. La expansión del "cristianismo" tampoco ha estado exenta de ese efecto, lo vemos en el video a partir del Siglo III, por la adopción de Roma como religión "oficial", después de haber sido perseguida, convertida tristemente en perseguidora, o muchos años después en la Conquista de América.

Y sin embargo me quiero detener en un momento especial en la historia, lo nunca visto, mirad esta imagen:


Estamos en el primer siglo de nuestra era, y vemos en el mapa, en azul, como "focos de un incendio". Pequeñas manchas dispersas, y detras de ello, sabemos lo que hay: hijos de Dios, perseguidos, humillados, martirizados, y sin embargo sin poder callar de Aquél que les amo allí donde iban, sin poder dejar de mostrar a Cristo viviendo en sus corazones. El enemigo queriendo apagar el "incendio" a golpes, y lo que hacía era atizar el fuego, dispersar las ascuas, que donde caían prendían.

Y es que hermanos, el Espíritu Santo es fuego, y así fue el avance del cristianismo en sus inicios, no es una mancha de aceite que crece por dominio, sino un fuego que conquista por amor.

De hecho así ha sido siempre, así sigue siendo hoy.
No lo olvides, el cristianismo es un fuego avivado por el Espíritu.
Y tú eres foco de ese incencendio, allí donde estas, allí donde el viento te lleve:
"El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu" Juan 3:8
Recuérdalo allí donde te encuentres: Tu eres foco de un incendio, no se trata de repartir trataditos, se trata de contagiar a otros con tu fuego, si es que el fuego del Señor arde en tu corazón, y recuerda nuestra condición, pues eso es lo que somos: "tizones arrebatados del incendio" (Zac. 3:3)

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