28.1.11

Campaña de Sanidad y Milagros (28)

En Listra, Pablo sana a un cojo de nacimiento. Como está en nuestra naturaleza, la gente los mira como si el Poder estuviera en ellos y no en Dios, como si fueran "dioses".

He visto algunos, que parece no desagradarles esa posición, pero veamos con que espanto reaccionan ellos:
"Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzarón entre la multitud, dando voces y diciendo: Varones, ¿Por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres como vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.
En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos, si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones. Y diciendo estas cosas, difícilmente lograron impedir que la multitud les ofreciese sacrificio" Hechos 14:14-16
Y es que se nos olvida lo que Jesús les dijo con claridad a algunos de esos mismos:
"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad" Mateo 7:21-23

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