5.3.11

Coaching (63)

Creo que dentro del mundo del "coaching" empreserial hay mucho cantamañanas, sin embargo la semana pasada tuvimos el privilegio en mi empresa de tener uno de primer nivel, Juan Mateo Díaz, un verdadero lujo, nos habló de pasión, de equipos, de "vacas azules", de Mozart, Schubert, Farinelli.
Fue sencillamente magnífico e inspirador, de entre las cosas que mencionó, me quedé con una "celulas de apego", algo que se produce entre la madre y el embrión y que me pareció tremendo.
Tiene un blog, y una entrada donde lo explica:
"(...) Todo esto viene a cuento por un informe que hace tiempo presento la Universidad de Navarra y que fue elaborado bajo la dirección de Natalia López Moratalla (Catedrática de Bioquímica y Biología Molecular) y Enrique Sueiro (Doctor en Comunicación Biomédica) en el que se detalla el proceso mediante el cual, al implantarse en el útero en su segunda semana de existencia, el embrión envía información al sistema inmune de su madre para que lo considere diferente al propio organismo pero no peligroso. Esta tolerancia se inicia a petición del embrión, a través de sustancias que liberan y desactivan las células que generarían rechazo hacia lo extraño. Es decir que nada más implantarse en su madre, el bebé le envía a su madre unas células que lo identifican como un ser afín y deseable.
Al mismo tiempo, las señales que envía el feto estimulan la producción de neurotransmisores en la madre, como oxitocina (hormona de la confianza), prolactina (que induce la producción de leche) y dopamina (reguladora de movimientos y sistemas de premio-recompensa). La progesterona (hormona sexual femenina) aumenta entre 10 y 100 veces en el cerebro y reduce la respuesta emocional y física al estrés de la mujer. Esto favorece un mejor desarrollo del feto.
De todo ello podemos inferir que el feto no tiene, en absoluto, un papel pasivo, sino que intercambia células con su madre para ayudarse mutuamente.(...) Seguir leyendo

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